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Para los papás y mamás de pilotos, dejadles soñar

Para los papás y mamás de pilotos, dejadles soñar

La Navidad es una época del año en la que todos nos tenemos que permitir la licencia de soñar, grandes ó pequeños, qué más da, al final lo importante es soñar.

Esta semana estaba preparando la publicidad de navidad y la frase que quería usar para llegar a todos vosotros y cayeron en mis manos unas palabras de Ayrton Senna que me hicieron reflexionar sobre este tema:

"Si una persona no tiene sueños, no tiene razón de vivir, soñar es necesario aún cuando el sueño va más allá de la realidad, para mí soñar es uno de los principios de la vida." 

Y ya está, no hay más, soñar es uno de los pilares de nuestra existencia. Para unos soñar es llegar a la luna, para otros soñar es comprarse el coche que ven cada día en el escaparate del concesionario, para otros es irse de vacaciones al Caribe, pero lo importante es que a todos nos une ese verbo, sólo cinco letras y el mundo puede cambiar para cualquiera de nosotros en tan sólo un segundo.

Para los papás de nuestros pilotos una frase fue la culpable de todo: "Papi quiero ser piloto" y ahí cambió todo. 

Cambió el primer día que ese niño recibió su primer kart, sus primeras botas, su primer mono, su primer casco. El primer día que sus padres casi más nerviosos que él lo vieron acelerar y salir de boxes, la primera curva, el primer trompo, y los primeros fracasos.

Pero ahí estuvisteis vosotros, los papás y las mamás de nuestros pilotos, para darles un abrazo, para secarles las lágrimas, para enseñarles que hay que saber caer para volver a levantarse y esa es la enseñanza de poder soñar y la enseñanza más importante en la vida, siempre habrá un día siguiente, otro entrenamiento, otra carrera y entonces llegará ese día en el que tras una curva y otra vuestros hijos cruzarán la línea de meta en primer lugar y sabrá a gloria y no por llegar el primero, sino por haber sabido llegar, quizás sea sólo una victoria después de muchos segundos, terceros, cuartos, quintos... pero llegará, porqué tenemos que recordar que si soñamos eso que tanto anhelamos siempre llega.

Dejemos que nuestros hijos sigan soñando, así que si os tengo que enviar un mensaje esta Navidad es que les dejéis soñar y vosotros con ellos, que nunca nadie os quite esa ilusión, no importa si quieren ser astronautas, peluqueros, barrenderos ó pilotos de Fórmula 1, al final lo importante es que ese camino lo hagáis juntos.

Feliz Navidad